En este camino Pascual, que nos llevará a la fiesta de Pentecostés, los saludo como los primeros cristianos: ¡CRISTO HA RESUCITADO ALELUYA!  Y respondemos: ¡VERDADERAMENTE HA RESUCITADO ALELUYA!  Para nosotros, como afirma Papa Francisco: El EVANGELIO ES EL MENSAJE MÁS HERMOSO QUE TIENE ESTE MUNDO (n.277).

Quiero registrar con mucho gozo el inicio, el pasado 4 de abril  de las “Jornadas de Espiritualidad Conyugal en la Pastoral Familiar del Minuto de Dios y la Comunidad Matrimonial Alegría, con el tema “La alegría del Amor conyugal y familiar”.

Con el Papa Francisco nos proponemos recuperar la Alegría de la Resurrección, las razones para vivir, luchar y edificar la pareja y la familia como lugares de auténtica realización humana integral. Jornadas que servirán de inicio en su caminar en la fe de muchas parejas que llegan por primera vez y de refuerzo para las parejas que asisten a los Encuentros de Renovación matrimonial y de Renovación para Novios.

El Papa Francisco  afirmaba en la Exhortación Apostólica “La Alegría del Evangelio”  (n. 275), sobre esa falta de espiritualidad profunda que se traduce en el pesimismo, el fatalismo, la desconfianza. Y refiriéndose a la misión de la Iglesia, en este caso aplicable a la misión de los esposos, decía:

“Algunas personas no se entregan a la misión, pues creen que nada puede cambiar y entonces para ellos es inútil esforzarse.  Piensan así: “¿Para qué me voy a privar de mis comodidades y placeres si no voy a ver ningún resultado importante?”

Con esa actitud dice el Papa es “imposible ser misioneros”, en nuestro caso, construir un auténtico proyecto de pareja y de familia; Tal actitud, afirma el Papa es precisamente “una excusa maligna para quedarse encerrados en la comodidad, la flojera, la tristeza insatisfecha, el vacío egoísta”.  Y lo que es más grave se trata de una “actitud autodestructiva”  y  no dice el por qué: “El hombre no puede vivir sin esperanza: su vida, condenada a la insignificancia, se volvería insoportable”.

También el Papa nos ofrece el antídoto:

Si pensamos que las cosas no van a cambiar, recordemos que Jesucristo ha triunfado sobre el pecado y la muerte y está lleno de poder. JESUCRISTO VERDADERAMENTE VIVE.  De otro modo, si “Cristo no resucitó, nuestra predicación está vacía” (1ª Cor 15,14). El Evangelio nos relata que cuando los primeros discípulos salieron a predicar, “el Señor colaboraba  con ellos  y confirmaba la Palabra” (Mc 16,20).  Eso también sucede hoy.  Se nos invita a descubrirlo, a vivirlo.  Cristo resucitado y glorioso es la fuente profunda de nuestra esperanza, y no nos faltará su ayuda para cumplir la misión que nos encomienda.

En el n. 276 de la citada Exhortación Apostólica, el Papa afirma categóricamente que la resurrección no es algo del pasado y entraña una fuerza de vida que ha penetrado el mundo:

“Donde parece que todo ha muerto, por todas partes, vuelven a aparecer los brotes de la resurrección. Es una fuerza imparable”.

Pero el Papa es realista y reconoce también la “presencia del mal” que daña y hace sufrir, en nuestro caso, a muchas parejas/familias en el mundo:

“Verdad que muchas veces parece que Dios no existiera: vemos injusticias, maldades, indiferencias y crueldades que no ceden.  Pero también es cierto que en medio de la oscuridad, siempre, que tarde o temprano produce un fruto.  En un campo arrasado vuelve a aparecer la vida, tozuda en invencible.  Habrá muchas cosas negras, pero el bien siempre tiende a volver a brotar y a difundirse”.

Y nos regala para finalizar unas bellísimas palabras de esperanza, que debieran convertirse en preciosas joyas  que animen nuestros procesos de escucha, de perdón,  de reconciliación y de renovación de las parejas/familias:

“Cada día en el mundo renace la belleza, que resucita transformada a través de las tormentas de la historia.  Los valores tienden siempre a reaparecer de nuevas maneras, y de hecho el ser humano ha renacido muchas veces de lo que parecía irreversible.  Esa es la fuerza de la resurrección y cada evangelizador es un instrumento de ese dinamismo”.

Termino invitándolos a renovar  la fe en el poder del Resucitado en nuestras vidas, en las parejas y familias y lo hago con las siete afirmaciones de fe, del Papa Francisco en el N. 278:

-LA FE ES TAMBIEN CREERLE A ÉL. -CREER QUE ES VERDAD QUE NOS AMA. -QUE VIVE. -QUE ES CAPAZ DE INTERVENIR MISTERIOSAMENTE. -QUE NO NOS ABANDONA.  -QUE SACA BIEN DEL MAL CON SU PODER Y SU INFINITA CREATIVIDAD. -ES CREER QUE EL MARCHA VICTORIOSO EN LA HISTORIA.

Los confío a todos ustedes, en mi oración, a los corazones amantes de Jesús y de María.

Hermano y servidor en Cristo,

P. Raúl Téllez V. CJM

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Director Pastoral Familiar

Minuto de Dios

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No solo parejas, también familias!